El ojo humano es formidable, y funciona desde el momento en que nos despertamos hasta que los cerramos para irnos a dormir. Ellos asimilan muchísima información sobre el mundo que nos rodea; luego procesan la misma y la envían al cerebro para que éste sepa lo que sucede fuera del cuerpo. Hoy conoceremos más a fondo una parte de ellos: la esclerótica.